“Casarse para aumentar el amor es como jugar para hacerse rico; por desgracia, solo se pierde lo poco que se tenía antes.”
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Significado
Sobre la apuesta afectiva
Wycherley equipara el matrimonio con una apuesta emocional. Tomar el matrimonio como medio para aumentar el cariño implica una expectativa instrumental: se entra buscando rendimiento, como quien juega para enriquecerse. El reproche implícito es que esa lógica especulativa rara vez produce ganancia; más bien fragiliza y puede disolver lo afecto ya existente. La metáfora revela una desconfianza en las garantías del amor cuando se lo convierte en objetivo utilitario, y subraya la fragilidad de las promesas cuando se negocian como activos.Época, tono y consecuencias
Proveniente de la comedia de costumbres de la Restauración inglesa, el comentario tiene filo satírico: critica matrimonios por interés y la hipocresía social que los sustenta. La observación plantea efectos prácticos —desilusión, pérdida de intimidad, mercantilización de los afectos— y alerta sobre la diferencia entre cultivar afecto y intentar comprarlo. A nivel moral, sugiere prudencia: valorar lo que se tiene y desconfiar de soluciones rápidas que tratan al amor como inversión.Frases relacionadas
“Para un buen matrimonio hay que enamorarse muchas veces, siempre de la misma persona”
“Un hombre puede ser feliz con cualquier mujer mientras que no la ame.”
“No hay nada como el amor de una mujer casada. Es una cosa de la que ningún marido tiene la menor idea.”
“Uno debería estar siempre enamorado. Por eso jamás deberíamos casarnos.”
Más frases de William Wycherley
“La necesidad es la madre de la invención.”
“Y con débiles elogios se condenan unos a otros.”
“Valoro al hombre, no su título; el sello del rey no puede mejorar el metal.”
“Junto al placer de encontrar un nuevo amante está el de ser liberado del anterior.”
“Ocúpate de tus negocios y placeres, mientras yo me ocupo de los míos.”