“Aprendí que los hombres estaban movidos por un egoísmo feroz, que el amor era simplemente un instinto de la naturaleza y que era una mala jugada que se nos hacía para asegurar la continuidad de la especie.”

William Somerset Maugham
William Somerset Maugham

Novelista, dramaturgo y cuentista británico, uno de los autores más populares de su época. Escribió «Servidumbre humana», «La luna y seis peniques», «El velo pintado» y «El filo de la navaja».

1874 – 1965

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Significado

La mirada sobre el amor como mecanismo biológico

Maugham presenta una visión escéptica: el vínculo afectivo aparece menos como una conquista moral que como una reacción práctica de la naturaleza. Al calificar la conducta humana de guiada por un egoísmo agresivo y al reducir el cariño a un instinto que garantiza la reproducción, desplaza la discusión desde lo romántico hacia lo funcional. Esa perspectiva mezcla observación clínica con cierto desencanto acerca de las motivaciones ocultas en la vida íntima.

Dilemas morales y cotidianos

Aceptar que el afecto tenga raíces biológicas obliga a replantear la autenticidad de los vínculos y la responsabilidad personal. Si los sentimientos responden a imperativos evolutivos, la tarea ética pasa por decidir si se actúa conforme a esos impulsos o contra ellos, y cómo gestionar la desilusión sin convertirla en cinismo paralizador. La frase plantea, en suma, una tensión entre explicación científica y exigencia moral.

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