“Creo que la fe en Dios no es una cuestión de la razón; creo que, en definitiva, es una cuestión de amor: de aceptar la posibilidad de que Dios pueda amarnos.”
Escritor estadounidense conocido por la novela El exorcista y por adaptar su guion cinematográfico, trabajo que le valió el Óscar al mejor guion adaptado en 1973.
1928 – 2017
Crea una imagen con esta frase
Elige un fondo:
Significado
Fe como postura afectiva
Blatty traslada la creencia de un terreno de pruebas a uno de relación: la fe aparece como la decisión de permitir que la posibilidad de ser amado por lo divino entre en la vida. Aquí la razón queda secundaria frente a una actitud de entrega y apertura; no se busca demostrar la existencia de Dios, sino asumir el riesgo de creer que el amor divino puede alcanzarnos. Esa elección exige vulnerabilidad y confianza, y convierte la fe en un acto experiencial más que en un argumento lógico.Contexto y efectos sobre la vida creyente
Autor ligado a una sensibilidad religiosa marcada, Blatty habla desde una tradición donde la literatura y la teología confluyen. El enfoque tiene consecuencias prácticas: abre espacio para la humildad epistemológica y para una espiritualidad centrada en la respuesta afectiva antes que en la evidencia. Desde la ética, apostar por la posibilidad del amor divino transforma la relación con los demás, porque hace de la confianza una obra moral y existencial, no únicamente intelectual.Frases relacionadas
“Cada obra de amor, llevada a cabo con todo el corazón, siempre logrará acercar a la gente a Dios.”
“Si Dios no es amor, no vale la pena que exista.”
“Todo el que entiende correctamente la naturaleza de Dios sabe necesariamente que Dios debe ser creído, en quien hay que confiar, amado, suplicado y escuchado en todas las cosas.”
“Todo el amor se pierde, salvo en Dios.”
Más frases de William Peter Blatty
“Creo que todos tenemos un pie en dos mundos. El que conocemos está en el tiempo, pero de vez en cuando un tipo extraño como yo recibe un destello del otro pie, y ese, creo, está en la eternidad, donde el tiempo no existe y el futuro y el pasado son ambos el presente.”
“Y, sin embargo, incluso de esto —del mal— finalmente vendrá el bien de alguna manera; de una manera que quizá nunca comprendamos ni veamos. Tal vez el mal sea el crisol de la bondad. Y quizá incluso Satanás —Satanás, a pesar de sí mismo— de algún modo sirve para ejecutar la voluntad de Dios.”