“Las filosofías de una época se han convertido en las absurdidades de la siguiente, y las tonterías de ayer se han convertido en la sabiduría de mañana.”
William Osler fue un médico canadiense considerado uno de los fundadores de la medicina moderna, reconocido por transformar la enseñanza clínica y poner énfasis en la formación práctica y el cuidado compasivo del paciente.
1849 – 1919
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Significado
Cambio de paradigmas
Las ideas que dominan un tiempo pueden parecer ridículas al siguiente, y lo que ayer fue descartado puede ganar prestigio mañana. Osler, médico que vivió las transformaciones científicas de finales del siglo XIX, lo vio en la práctica clínica: teorías y técnicas subidas a pedestal fueron reemplazadas por enfoques que antes parecían extravagantes. Esa alternancia no es mero capricho histórico, sino la consecuencia de cómo cambian los datos, las herramientas y los valores que interpretan la experiencia.Humildad intelectual y práctica
La lección exige provisionalidad: defender certezas absolutas se vuelve arriesgado cuando el contexto cambia. También plantea una ética de la crítica: valorar argumentos heterodoxos sin perder exigencia de evidencia. Implica revisar creencias con ojo fresco, distinguir moda intelectual de substancia y recordar que la historia del pensamiento está llena de retornos inesperados. La prudencia intelectual aquí no es pasividad, sino disposición a corregir rumbo.Frases relacionadas
Más frases de William Osler
“Haber luchado, haber hecho el esfuerzo, haber sido fiel a ciertos ideales: eso es lo que realmente vale la pena.”
“Estamos aquí para aportar algo a la vida, no solo para obtener lo que podamos de ella.”
“En verdad, no hay especialidades en la medicina, ya que para conocer plenamente muchas de las enfermedades más importantes, un médico debe estar familiarizado con las manifestaciones que se presentan en muchos órganos.”
“En la búsqueda de la verdad absoluta apuntamos a lo inalcanzable y debemos contentarnos con fragmentos.”
“Ningún ser humano está constituido para conocer la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad, e incluso el mejor de los hombres debe contentarse con fragmentos, con atisbos parciales, nunca con el fruto completo.”