Cuando un cantante veterano empieza a perder agudos o la firmeza que tuvo en su juventud, no desaparece la capacidad de conmover. La observación apunta a esa madurez vocal donde la técnica ya no domina todo; el sonido lleva capas de historia, fatiga y memoria. Un intérprete con oficio transforma la limitación en matiz, y la escucha percibe no tanto la perfección como la verdad contenida en cada frase.
Más allá de la ejecución
Dicho por alguien vinculado al espectáculo, el juicio alude tanto a la práctica artística como a la condición humana. Las implicaciones son claras: el valor de una interpretación reside también en la autenticidad y en cómo los pequeños defectos pueden acentuar la emoción. Para públicos y músicos esto plantea decisiones sobre repertorio, estética y la manera de aceptar que el paso del tiempo puede enriquecer, no solo empobrecer, la voz.