“Si Jesús es el Hijo de Dios en carne humana, Él es uno de los 13 millones de personas que han vivido.”
Tim LaHaye fue un clérigo y autor estadounidense conocido por sus libros religiosos y por su influencia en la interpretación bíblica y el pensamiento cristiano contemporáneo.
1926 – 2016
Crea una imagen con esta frase
Elige un fondo:
Significado
Tensión entre lo divino y lo humano
Tim LaHaye, autor y pastor evangélico, plantea una comparación que coloca el misterio de la figura cristiana frente a una mirada estadística: si se considera únicamente como ser humano, pierde la cualidad que lo separa de la masa. Esa afirmación obliga a confrontar dos horizontes de lectura: el histórico, que clasifica a las personas por número y contexto, y el teológico, que sostiene singularidades como la encarnación y la auctoridad espiritual. El choque revela cuánto depende la interpretación de premisas previas sobre lo sagrado.Consecuencias para creencias y memoria colectiva
Reducir la figura a un individuo más tiene efectos prácticos. Socava reclamos doctrinales acerca de su autoridad y cambia el lugar que ocupa en la cultura, la ética y la política. A la vez, enfatiza la condición humana compartida y plantea preguntas sobre autoridad, tradición y cómo las comunidades sostienen relatos que trascienden la estadística. La tensión no se resuelve por simple conteo; exige decidir qué criterios usamos para afirmar singularidad.Frases relacionadas
“Los efectos prolongados de la voz femenina agotan al cerebro masculino”
“Los hombres no tienen la culpa de que les guste pasar tantas horas viendo los deportes en la televisión. Los científicos han descubierto que su cerebro tiene un lóbulo completo dedicado a ese tema”
“Las mujeres piensan con la cabeza, pero muchos hombres lo hacen con otras partes de su anatomía a las que se han mudado sus neuronas”
“Adoro el cuerpo masculino. Está infinitamente mejor diseñado que la mente masculina”
Más frases de Tim LaHaye
“La maldición de Adán y Eva, que cayó sobre la tierra a causa de su pecado, se levantará cuando Cristo regrese.”
“El período de la tribulación es de siete años, y cuando se firme el pacto, las personas que conocen la Biblia y la toman literalmente sabrán que siete años después Cristo vendrá en su poder y gloria.”