“Las personas aplastadas por la ley, sin ninguna esperanza pero con poder: si consideran a las leyes sus enemigas, se convertirán en enemigas de las leyes.”
Historiador, ensayista y político británico del partido whig. Su «Historia de Inglaterra» es un clásico de la historiografía liberal; escribió también ensayos críticos y los poemas «Cantos de la antigua Roma».
1800 – 1859
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Significado
Cuando la ley oprime
Macaulay, intelectual y parlamentario del siglo XIX, apunta a una tensión elemental: cuando las normas se convierten en instrumentos de humillación, la obediencia se disuelve. Personas privadas de esperanza, aunque con cierta capacidad colectiva, ven a las reglas como antagonistas; esa percepción transforma la relación entre gobernados y norma. La idea subraya que la legitimidad no depende solo del mando jurídico, sino de la percepción de justicia; sin ella, el poder formal pierde autoridad moral.Riesgos y responsabilidades políticas
Desde el contexto de las reformas y conflictos de su época hasta nuestras democracias, la consecuencia es práctica y clara: leyes que aplastan generan resistencia activa o pasiva y erosionan el orden jurídico. Los legisladores enfrentan un cálculo moral y estratégico: una ley eficaz debe combinar eficacia con legitimidad. De lo contrario, la administración de la norma produce enemigos, no ciudadanos participativos, y la estabilidad se vuelve frágil.Frases relacionadas
“El gobierno no descansa en la fuerza, el gobierno es la fuerza; descansa en el consentimiento, o en una concepción de la justicia.”
“Las leyes mantienen su crédito no porque sean justas, sino porque son leyes.”
“El gobierno tuvo su origen en el propósito de encontrar una forma de asociación que defienda y proteja la persona y la propiedad de cada cual con la fuerza común de todos.”
“Para que no se pueda abusar del poder, es preciso que el poder detenga al poder.”
Más frases de Thomas Macaulay
“La prueba suprema de virtud consiste en poseer un poder ilimitado sin abusar de él.”
“Cuando la lucha entre facciones es intensa, el político se interesa, no por todo el pueblo, sino por el sector a que él pertenece. Los demás son, a su juicio, extranjeros, enemigos, incluso piratas.”
“Una buena Constitución es infinitamente mejor que el mejor déspota.”
“La ciencia avanza a pasos, no a saltos.”
“En política, como en religión, hay devotos que manifiestan su veneración por un santo desaparecido convirtiendo su tumba en un santuario del crimen.”