“Nada nos impide ser y seguir siendo exponentes de una humanidad unida cuando tengamos un país propio. Para cumplir con esta misión, no tenemos que seguir estando literalmente plantados entre las naciones que nos odian y nos desprecian.”

Theodor Herzl
Theodor Herzl

Theodor Herzl fue un periodista y escritor austrohúngaro de origen judío, reconocido como el principal fundador del sionismo político moderno.

1860 – 1904

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Significado

Pertenencia, dignidad y proyecto nacional

Herzl plantea que la posibilidad de actuar como representantes de una humanidad unida exige antes una condición práctica: un lugar propio donde no se dependa de la buena voluntad de otros. En el contexto del final del siglo XIX, marcado por el antisemitismo y el fracaso de la integración, su argumento funciona como diagnóstico y propuesta política. Tener un Estado sería, para él, un medio para recuperar autonomía y dignidad frente a naciones que marginan y desprestigian.

Universalismo práctico y obligaciones éticas

La afirmación condensa una tensión productiva entre particularismo nacional y aspiración universal. La soberanía promete proteger y habilitar la participación plena en la comunidad humana, pero al mismo tiempo impone una responsabilidad: la nueva entidad debe encarnar la justicia que antes le fue negada. La lección política es doble, por un lado estratégicamente realista, por otro éticamente exigente; construir un país no garantiza automáticamente ser modelo de humanidad, exige coherencia democrática y solidaridad.

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