“¿Qué puede decir el hombre blanco, que nos robó la tierra y hasta el último centavo de nuestro dinero? Sin embargo, dicen que soy un ladrón.”

Sitting Bull
Sitting Bull

Tatanka Iyotanka, conocido como Toro Sentado, fue un jefe y líder espiritual lakota que encabezó la resistencia siux frente al acoso del ejército estadounidense; se refugió en Canadá, volvió y se entregó, pasó sus últimos años en la reserva de Standing Rock y participó en el espectáculo de Buffalo Bill. Fue asesinado durante su detención por policías lakota acusado de instigar una nueva rebelión.

1831 – 1890

Crea una imagen con esta frase

Elige un fondo:

Significado

Contra el despojo

Como líder lakota, Sitting Bull habla desde la experiencia de comunidades desposeídas: tierras arrebatadas, pactos rotos y recursos expropiados por el avance colonial y el Estado. La frase denuncia un desbalance material y simbólico: quienes se apropiaron de territorios y riquezas ejercen a la vez la autoridad para castigar y definir la ley. Esa constatación es, en primer término, una acusación contra la expropiación sistemática y la violencia que la sostiene.

La inversión de la culpa

Llamar ladrón al pueblo que fue saqueado revela una inversión moral que funciona como herramienta política. Etiquetar al oprimido como criminal justifica la represión y oculta la responsabilidad del colonizador; además, fragiliza la memoria colectiva y dificulta cualquier reparación. Implica también la necesidad de revisar relatos nacionales, reconocer agravios históricos y pensar medidas de restitución y responsabilidad para corregir desigualdades heredadas.

Frases relacionadas

Más frases de Sitting Bull

Sitting Bull

Ver todas las frases de Sitting Bull