“En el principio, cuando el mundo era joven, había una gran cantidad de pensamientos, pero no existía tal cosa como la verdad. El hombre se hizo sus propias verdades, y cada una de ellas era una combinación de un gran número de pensamientos vagos. Todas las cosas del mundo eran verdades y todas eran preciosas.”
Escritor estadounidense considerado maestro del relato corto y pionero en explorar los problemas derivados de la industrialización.
1876 – 1941
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Significado
Nacimiento de certezas personales
La idea plantea que las verdades no son descubrimientos neutros sino construcciones: los seres humanos combinan pensamientos imprecisos y les dan forma hasta llamarlos verdades. Ese gesto convierte lo vago en significado y transforma lo cotidiano en algo valioso. La afirmación subraya que la autenticidad de una creencia depende menos de una correspondencia absoluta con la realidad y más de su genealogía humana.
Consecuencias para la convivencia y la cultura
Situada en la órbita modernista, la observación explica por qué conviven tantas interpretaciones del mundo. Si cada verdad es una construcción, los conflictos epistemológicos adquieren peso político y moral. Hay una doble implicación: conciencia de la provisionalidad de las creencias facilita la revisión y el diálogo, mientras que la misma fragilidad permite la legitimación rápida de relatos excluyentes. La reflexión sirve como advertencia y como herramienta para pensar cómo habitamos realidades hechas por nosotros.
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