“Subo un arduo camino; pero la gloria me da fuerzas.”
Poeta lírico latino de origen umbro que, tras la ruina de su familia, se trasladó a Roma donde estudió derecho y retórica y escribió sus célebres elegías.
c. 50 a. C. – c. 15 a. C.
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Significado
Ascenso y motivación
La imagen sugiere un camino difícil que se recorre porque hay algo que lo justifica: la gloria funciona como motor que transforma el cansancio en vigor. Esa energía no es mera recompensa externa; puede ser deseo de reconocimiento, ideal artístico o sentido de logro. El contraste entre la fatiga y la fuerza revela una ética del esfuerzo donde el final valido la prueba y hace legible el sacrificio. La tensión es íntima y práctica: lo arduo pide motivo, el motivo sostiene la marcha.
Contexto romano y resonancias personales
Propercio escribe desde la Roma augustea, un entorno en que el poeta busca patronazgo, prestigio y supervivencia cultural; su línea encaja en la tradición donde la fama garantiza memoria. En sus elegías el amor y la ambición se entrelazan, así que la recompensa puede ser tanto la gloria pública como la satisfacción creativa. Implica también una elección consciente: aceptar el trayecto exige creer que el resultado justificará el precio pagado.
Frases relacionadas
“Es mi trabajo no estar nunca satisfecho.”
“La ambición es el camino hacia el éxito; la persistencia es el vehículo que lo lleva.”
“No importa lo que hagan los demás; supérate a ti mismo, bate tu propio récord día tras día, y eso es el éxito.”
“Tener una segunda oportunidad te da ganas de trabajar aún más duro.”
Más frases de Sextus Propertius
“Nunca cambies cuando el amor ha encontrado su hogar.”
“El amor está desnudo y no ama la belleza lograda por artificio.”
“El marinero habla de los vientos, el labrador de los toros, el soldado enumera sus heridas, el pastor sus ovejas.”
“Que cada hombre pase sus días en aquello en lo que su habilidad es mayor.”
“¿Qué importa si flaquean las fuerzas? La audacia ciertamente merecerá alabanza: en grandes empresas basta con haber querido.”