“No consigues nada que valga la pena fingiendo saber cosas que no sabes.”
Sam Harris es un filósofo y escritor estadounidense, conocido por sus ensayos críticos sobre la religión; es autor de El fin de la fe —ganador del premio PEN/Martha Albrand en 2005— y de Carta a una nación cristiana.
1967
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Significado
Sobre la honestidad intelectual
La idea condena la prestidigitación verbal: simular saber ofrece réditos inmediatos, pero mina la capacidad de razonar y de aprender. En la obra y el discurso público de Sam Harris hay un hilo constante a favor del escepticismo y la claridad evaluativa; admitir ignorancia funciona como mecanismo para someter creencias a prueba y preservar la propia credibilidad. La sinceridad sobre lo que no se domina evita errores acumulativos y debates construidos sobre supuestos frágiles.
Consecuencias prácticas
Aceptar límites cognitivos transforma decisiones y relaciones profesionales o públicas: genera mejores preguntas, facilita la corrección de errores y fomenta la colaboración. Fingir conocimiento, en cambio, propaga desinformación y desgasta la confianza. Practicar humildad epistemológica no equivale a renunciar a opinión, sino a diferenciar con rigor entre evidencia, conjetura y certeza —algo que suele aportar más valor que aparentar saber.
Frases relacionadas
“En la búsqueda de la verdad absoluta apuntamos a lo inalcanzable y debemos contentarnos con fragmentos.”
“Ningún ser humano está constituido para conocer la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad, e incluso el mejor de los hombres debe contentarse con fragmentos, con atisbos parciales, nunca con el fruto completo.”
“La ciencia busca la verdad y no discrimina. Para bien o para mal descubre las cosas. La ciencia es humilde: sabe lo que sabe y lo que no sabe. Basa sus conclusiones en pruebas sólidas que se actualizan constantemente. No se ofende con nuevos hechos; abraza el cuerpo del conocimiento. No se aferra a prácticas medievales por tradición. Si lo hiciera, no te darían una inyección de penicilina; te meterías una sanguijuela en los pantalones y rezarías.”
“Háblame para que yo te vea”