“Los que más se conmueven hasta las lágrimas por las palabras de un predicador son generalmente débiles y bribones cuando los sentimientos se evaporan.”
Historiador y político romano conocido por sus obras sobre las guerras civiles y la corrupción moral de Roma, escritas en un estilo conciso y marcadamente moralizante.
86 a. C. – 34 a. C.
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Significado
Emoción y apariencia
Lágrimas rápidas ante un sermón no garantizan firmeza moral: el autor sugiere que la afectividad pasajera puede enmascarar la debilidad y la inclinación al engaño. Cuando el calor del momento se enfría, afloran los hábitos y las decisiones habituales; la emoción revela poco sobre el carácter sostenido. La afirmación pone en tensión lo efímero contra lo duradero, y cuestiona la credibilidad de quien confía solo en impresiones intensas para juzgar el valor de una persona.Procedencia histórica y consecuencias
Sallust, escribiendo en una Roma marcada por la corrupción y la demagogia, observa el poder de la retórica religiosa y política para manipular multitudes. El comentario funciona como advertencia: hay que evaluar actitudes por la repetición y la conducta, no por escenas conmovedoras. Implica también una crítica a líderes que explotan la emoción pública y a seguidores que confunden sentimiento con virtud; la ética auténtica exige constancia, no un gesto puntual.Frases relacionadas
Más frases de Sallust
“La ambición incitó a muchos a volverse engañosos; a tener una cosa oculta en el pecho y otra lista en la lengua; a medir las amistades y enemistades, no por su valor, sino según el interés; y a mostrar más bien un semblante aparente que un corazón honesto.”
“Antes de actuar, tenga en cuenta que, una vez que se ha reflexionado, es el momento de actuar.”
“Si las bendiciones de la salud y la fortuna tienen un principio, también deben encontrar su fin. Todo lo que sube debe bajar, y lo que aumenta debe decaer.”
“Un buen hombre preferiría ser derrotado antes que combatir la injusticia por medios malvados.”
“Es ley de la naturaleza humana que, en la victoria, hasta el cobarde puede jactarse de sus proezas, mientras que la derrota daña la reputación incluso de los valientes.”