“Raros son los que usan la mente, pocos usan el corazón y verdaderamente únicos son quienes usan ambos.”
Científica italiana pionera en el estudio del crecimiento celular y del sistema nervioso; su investigación sobre factores de crecimiento neuronal le valió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina y transformó la neurociencia.
1909 – 2012
Crea una imagen con esta frase
Elige un fondo:
Significado
Equilibrio entre pensamiento y sentimiento
Rita Levi-Montalcini, neuróloga y Premio Nobel, planteó una distinción entre quienes privilegian la razón, quienes dejan que mande el afecto, y quienes consiguen armonizar ambos modos. La idea apunta a que usar la mente implica rigor, análisis y curiosidad; usar el corazón aporta compasión, intuición y conexión. La combinación exige disciplina intelectual y sensibilidad emocional, no simples talentos aislados.
Aplicaciones en la vida y en la investigación
Ese enfoque tiene consecuencias prácticas: decisiones médicas, liderazgo y educación ganan calidad cuando se aplican criterios técnicos junto con consideración humana. Alcanzar esa integración requiere cultivo personal, autoconocimiento y práctica ética; por eso resulta poco frecuente. La propuesta sugiere una aspiración profesional y humana concreta: actuar con claridad de pensamiento y con responsabilidad afectiva, procurando resultados eficaces sin perder la dignidad de las personas.
Frases relacionadas
Más frases de Rita Levi-Montalcini
“Después de siglos de inactividad, las mujeres jóvenes pueden ahora mirar hacia un futuro moldeado por sus propias manos.”
“El progreso depende de nuestro cerebro. La parte más importante de nuestro cerebro, la neocorteza, debe utilizarse para ayudar a los demás y no solo para hacer descubrimientos.”
“Les digo a los jóvenes: no piensen en sí mismos, piensen en los demás. Piensen en el futuro que les espera, piensen en lo que pueden hacer y no teman a nada.”
“Sobre todo, no teman los momentos difíciles. Lo mejor surge de ellos.”
“He perdido algo de la vista y gran parte de la audición. En las conferencias no puedo ver las presentaciones ni oír bien. Pero pienso más ahora que cuando tenía veinte años. El cuerpo puede hacer lo que quiera. Yo no soy el cuerpo: soy la mente.”