“Las mujeres que cambiaron el mundo nunca necesitaron mostrar nada más que su propia inteligencia.”
Científica italiana pionera en el estudio del crecimiento celular y del sistema nervioso; su investigación sobre factores de crecimiento neuronal le valió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina y transformó la neurociencia.
1909 – 2012
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Significado
Inteligencia que habla por sí misma
Rita Levi-Montalcini conoció la ciencia desde la práctica y la adversidad; ganó un Nobel y tuvo que sortear prejuicios de género y épocas oscuras. La frase valora la capacidad cognitiva como forma de autoridad: la inteligencia aquí no pide concesiones ni adornos, se presenta como argumento y evidencia. Es una reivindicación del trabajo intelectual que no necesita teatralidad para validar su peso.Efectos sobre la mirada pública y las instituciones
La afirmación cuestiona las expectativas de visibilidad femenina que dependen de la apariencia o del carisma mediático. Si la competencia basta para transformar realidades, entonces la lucha pasa por reconocer méritos sin exigencias performativas y por desmantelar barreras estructurales que obligan a demostrar de más. Al mismo tiempo propone modelos distintos: la figura de quien construye autoridad con ideas, ejemplo útil para quienes llegan detrás.Frases relacionadas
Más frases de Rita Levi-Montalcini
“Después de siglos de inactividad, las mujeres jóvenes pueden ahora mirar hacia un futuro moldeado por sus propias manos.”
“El progreso depende de nuestro cerebro. La parte más importante de nuestro cerebro, la neocorteza, debe utilizarse para ayudar a los demás y no solo para hacer descubrimientos.”
“Les digo a los jóvenes: no piensen en sí mismos, piensen en los demás. Piensen en el futuro que les espera, piensen en lo que pueden hacer y no teman a nada.”
“Sobre todo, no teman los momentos difíciles. Lo mejor surge de ellos.”
“He perdido algo de la vista y gran parte de la audición. En las conferencias no puedo ver las presentaciones ni oír bien. Pero pienso más ahora que cuando tenía veinte años. El cuerpo puede hacer lo que quiera. Yo no soy el cuerpo: soy la mente.”