“Suceden tantas cosas en la tierra que no se pueden arreglar ni explicar, pero sí se pueden sentir y sufrir. Creo que un cristiano es quien, junto con Jesús, acepta sentir y sufrir el dolor del mundo.”
Richard Rohr es un fraile franciscano y escritor estadounidense, reconocido por su trabajo en espiritualidad contemplativa y por fundar el Center for Action and Contemplation; es autor de numerosos libros sobre transformación espiritual y práctica contemplativa.
1943
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Significado
Lo que queda cuando no hay respuestas
Rohr observa que muchas realidades humanas resisten la explicación y la reparación; quedan como heridas abiertas que hay que tener en cuenta, no para resolver de inmediato, sino para acompañar. Ese reconocimiento fuerza a aceptar la impotencia frente al sufrimiento y a transformar la actitud: pasar de buscar causas y soluciones rápidas a permanecer con la experiencia del dolor, permitiendo que la compasión nazca de la atención sostenida más que de la explicación intelectual.La práctica cristiana como presencia compartida
Desde su perspectiva franciscana y contemplativa, ser cristiano significa entrar en esa compañía con Cristo, aprender a estar con los que padecen sin la ansiedad de arreglarlo todo. Las implicaciones son éticas y espirituales: compromiso con la justicia y el alivio concreto, sí, pero también cultivo de la paciencia, la humildad y la capacidad de soportar la carga ajena. Es una llamada a la solidaridad que exige tiempo, coraje y conversión del corazón.Frases relacionadas
Más frases de Richard Rohr
“La libertad es la libertad de ser uno mismo, la libertad de vivir en la verdad a pesar de todas las circunstancias.”
“Dios no te ama porque seas bueno, Dios te ama porque Dios es bueno.”
“El poder solo debe confiarse a quienes no lo buscan.”
“El ego humano prefiere casi cualquier cosa antes que caer, cambiar o morir. El ego es esa parte de ti que ama el statu quo, incluso cuando no funciona. Se aferra al pasado y al presente y teme al futuro.”
“Adoramos a Jesús en lugar de seguirlo por su mismo camino. Convertimos a Jesús en una mera religión en vez de en un viaje hacia la unión con Dios y con todo lo demás. Este cambio nos convirtió en una religión de 'pertenecer y creer' en lugar de una religión de transformación.”