“Hay emociones poderosas que llevan a dos personas a una maravillosa armonía en el matrimonio. Satanás sabe esto y tentará provocar estas emociones fuera del matrimonio. No provoque las emociones destinadas a ser usadas sólo en el matrimonio.”
Richard G. Scott fue un líder religioso estadounidense conocido por su servicio y sus enseñanzas sobre la fe, la familia y los valores espirituales.
1928 – 2015
Crea una imagen con esta frase
Elige un fondo:
Significado
Armonía afectiva y límites
Richard G. Scott señala que existen sentimientos que construyen una sintonía única entre cónyuges, y advierte contra la búsqueda de esa sintonía fuera del matrimonio. La idea subraya que ciertas emociones tienen un contexto legítimo: elegirse mutuamente y cultivar el cariño dentro de un compromiso. La referencia a la tentación sugiere que no todas las interacciones sentimentales son inocuas; algunas pueden erosionar la confianza si se fomentan en relaciones ajenas al vínculo matrimonial.Consecuencias prácticas y éticas
La advertencia implica prácticas concretas: poner límites en amistades y conversaciones que puedan inducir intimidad emotiva, comunicar expectativas con la pareja y asumir responsabilidad por los propios impulsos. Desde una perspectiva ética, promueve la coherencia entre valores y conducta y plantea la necesidad de manejar deseos sin culpabilizarse automáticamente, pero con honestidad y respeto hacia la relación establecida.Frases relacionadas
“El matrimonio y la familia cristiana edifican la Iglesia. Los hijos son fruto precioso del matrimonio.”
“En Norteamérica somos muy puritanos. Todavía somos fieles a esos valores muy anticuados, a esa idea de la santidad del matrimonio.”
“La religión de Estado de los Estados Unidos es el patriotismo, un fenómeno que ha convencido a muchos ciudadanos de que la 'traición' es moralmente peor que el asesinato o la violación.”
“La muerte no es más que una separación de nuestras almas de nuestros cuerpos; así, la vida cristiana es una separación de nuestras almas de los deseos mundanos, de las indulgencias vanas y de los cuidados innecesarios.”
Más frases de Richard G. Scott