“Hunter Thompson no era Joseph Conrad, Jimmy Carter no era Harry Trueman. Pero extrañamente, Richard Nixon era Richard Nixon. No soy Pablo Picasso, pero no hace daño esforzarse. Al fin y al cabo, el encanto de cualquier actividad está en el intento y rara vez en la obra terminada.”
Ralph Steadman es un dibujante e ilustrador inglés, reconocido principalmente por su colaboración artística con el escritor estadounidense Hunter S. Thompson.
1936
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Significado
Sobre identidad y comparaciones públicas
Steadman recurre a nombres conocidos para mostrar cómo la fama no equivale a mimetismo. Trae a colación periodistas, novelistas y presidentes para contrastar estilos y presencias: hay quienes remiten a tradiciones ajenas y quienes resultan irrepetibles. Al incluir su propia declaración de modestia frente al mito de Picasso, combina ironía y honestidad. Lo que surge es una reflexión sobre autenticidad: no se exige ser otro, sino aceptar la propia voz y sus límites.Trabajo creativo, fracaso y mérito del intento
El trasfondo es tanto biográfico como político; Steadman, amigo y colaborador de Thompson, conocía bien la sátira y el exceso como herramientas. La lección práctica es simple y liberadora: el valor artístico reside en el intento, en la disposición a probar y arriesgar, más que en una obra que aspire a la perfección absoluta. Eso cambia la relación con el trabajo: menos temor al error, más apuesta por experimentar y aprender.Frases relacionadas
Más frases de Ralph Steadman
“A los americanos les encanta el 'NO'. 'No lo harás'. El fundamento del conocimiento recibido: los Diez Mandamientos. Los pioneros temerosos de Dios que todavía tenían un largo camino por recorrer. ¡VAMOS! ¡NO VAYAS! ¡VAMOS! ¡QUE TE JODA DIOS! Vamos en camino...”
“La felicidad es un pequeño político —mi mantra entonces y para siempre.”
“Cada barco vale el precio de una universidad nueva y los observan tipos de yates empapados en ginebra, hombres y mujeres con gorros de capitán recostados en tumbonas dentro de cubículos cubiertos de metacrilato en la proa de aún más caras casas flotantes de campo que no representan más que expresiones elegantemente vulgares de riqueza dudosa.”
“Cuidado con el privilegio. Apesta a cabezas de pescado podridas, muchas de las cuales lamían la orilla bajo los muelles.”
“¿Dónde estaría Winnie the Pooh sin sus ilustraciones?”