“Dudar es peor que haber perdido; y desesperar no es sino anticipar las miserias que han de caernos.”
Dramaturgo inglés cuya obra, destacada por la sátira y el realismo, aborda temas sociales y políticos; entre sus piezas más conocidas figuran A New Way to Pay Old Debts, The City Madam y The Roman Actor.
1583 – 1640
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Significado
Sobre la indecisión y la pérdida
Philip Massinger, dramaturgo inglés del siglo XVII, apunta a un fenómeno humano corriente: la parálisis del dudar puede resultar más dañina que la derrota consumada. Cuando la vacilación se prolonga, el sufrimiento se alarga y la oportunidad de reconstruir se escapa. La segunda idea, sobre la desesperanza como prefiguración de males, sugiere que anticipar desastres no los evita; en muchos casos los alimenta, porque la imaginación sombría altera la conducta y los vínculos sociales.Imaginación, acción y responsabilidad
Desde el teatro político y moral al que pertenecía Massinger, la recomendación práctica es clara: actuar con juicio evita que la mente convierta un revés en ruina mayor. Ese diagnóstico alcanza tanto la vida privada como la pública: decisiones demoradas, políticas guiadas por el temor y proyectos abortados nacen más de la duda y la desesperanza que de la adversidad objetiva. Reconocer ese dinamismo permite convertir la experiencia dolorosa en impulso para reconstruir.Frases relacionadas
“La esperanza hace que agite el naufrago sus brazos en medio de las aguas, aún cuando no vea tierra por ningún lado”
“El temor y la esperanza nacen juntos y juntos mueren”
“El colmo de la infelicidad es temer algo, cuando ya nada se espera.”
“La esperanza y el temor son inseparables y no hay temor sin esperanza, ni esperanza sin temor.”
Más frases de Philip Massinger
“El justo no necesita temer a la ley; ella es su seguridad y el temor del malvado.”
“La muerte tiene mil puertas por las que sale la vida.”
“La virtud, si no está en acción, es un vicio; y, cuando no avanzamos, retrocedemos.”
“Aquel que se mata para evitar la miseria la teme, y, a lo más, demuestra sólo una valentía bastarda. Esta vida es una fortaleza confiada a mi custodia, que no debo rendir hasta que sea forzada. —Ni lo haré. No es valiente quien se atreve a morir, sino quien afronta con valor la calamidad.”
“¡Fuera, impostores! ¡Curanderos embaucadores y charlatanes! Su arte es enfermar a los sanos y hacer que los enfermos se maten.”