“Poco a poco estamos adquiriendo la famosa cultura de la democracia, que es nuestro objetivo.”
Paul Biya es un político y estadista camerunés que ejerce la presidencia de Camerún desde 1982.
1933
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Significado
Cultivo político
Como presidente de Camerún desde 1982, Paul Biya presenta la democratización como un aprendizaje gradual: habla de forjar una cultura democrática más que de cambios instantáneos. Esa formulación pone el acento en hábitos cívicos, prácticas sociales y la internalización de valores públicos, no únicamente en leyes o elecciones formales. En el contexto de un poder prolongado y controles sobre medios e instituciones, la frase actúa a la vez como diagnóstico y como marco para gestionar expectativas.Lectura y consecuencias
El enunciado tiene efectos ambiguos. Por un lado, reconoce que la democracia exige tiempo y práctica; por otro, puede convertirse en una coartada para posponer reformas profundas y justificar el mantenimiento del statu quo. La validez del planteamiento depende de la coherencia entre palabras y medidas concretas: libertad de prensa, pluralismo político, elecciones transparentes y rendición de cuentas. Sin ese contraste, hablar de cultura resulta más retórica que transformación.Frases relacionadas
“Cuando era niña... siempre tuve una conciencia de las condiciones sociales y las situaciones políticas. Creo que fue porque mi madre siempre discutía las cosas con mi hermana y conmigo —y también porque leía mucho. Mucha gente en situaciones similares solo tiene la sensación de ser pobre o de estar marginada, pero no piensa realmente en qué creó esa situación o en qué factores les impiden controlar sus vidas.”
“Democracia significa gobierno por los que no tienen educación, y aristocracia significa gobierno por los mal educados.”
“La Universidad debiera insistirnos en lo antiguo y en lo ajeno. Si insiste en lo propio y lo contemporáneo, la Universidad es inútil, porque está ampliando una función que ya cumple la prensa.”
“¡Qué agradable sería un mundo en el que no se permitiera a nadie operar en bolsa a menos que hubiese pasado un examen de economía y poesía griega, y en el que los políticos estuviesen obligados a tener un sólido conocimiento de la historia y de la novela moderna!”