“Engañar a los hombres de uno en uno es bastante más difícil que engañarlos de mil en mil. Por eso el orador tiene menos mérito que el abogado o el curandero.”
“Los que llevan condecoraciones son como las tiendas de poco género que todo lo exhiben en el escaparate.”
“Si fuera cierto que el viajar enseña, los revisores de billetes serían los hombres más sabios del mundo.”
“La variedad de las pretensiones no tiene fin. Hasta existe quien tiene la pretensión de no tenerlas.”