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Significado
El contraste entre deseo y realidad
Wilde juega con una paradoja sobre la fidelidad que expone las contradicciones propias de cada etapa de la vida. Los jóvenes, llenos de ideales románticos y pasión, ansían mantener su compromiso pero descubren que sus impulsos y las tentaciones del mundo resultan más fuertes que sus intenciones. La juventud trae consigo una energía que choca permanentemente contra la promesa hecha. Por el contrario, los hombres mayores, habiendo experimentado los costos de la infidelidad, quizá desearían vivir esa libertad nuevamente, pero su cuerpo y circunstancias se lo impiden.
La ironía de las limitaciones
La genialidad de la observación radica en que ambos grupos fracasan, aunque en sentidos opuestos. Los jóvenes fallan por exceso de vitalidad; los viejos, por falta de ella. Wilde sugiere que nuestra capacidad de actuar según nuestros deseos depende menos de nuestra voluntad que de factores externos: edad, vigor, contexto social. La frase cuestiona la idea misma de que la fidelidad sea una virtud elegida conscientemente, señalando que somos más gobernados por circunstancias que por principios.
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