“Las mujeres son un sexo decorativo. Nunca tienen, nada que decir, pero lo dicen deliciosamente.”

Oscar Wilde
Oscar Wilde

dramaturgo y novelista irlandés

1854-1900

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Significado

Ironía mordaz sobre la superficialidad

Oscar Wilde, escritor irlandés del siglo XIX, formuló esta observación con su característica carga irónica. Aparentemente elogia a las mujeres por su capacidad de expresión elegante, pero en realidad critica una realidad social brutal: la reducción de las mujeres a meros objetos decorativos sin autoridad intelectual. La frase funciona como espejo que revela el prejuicio de su época, donde se esperaba que las mujeres fuesen hermosas, entretenidas y silenciosas en cuestiones que importaban.

Contexto histórico y vigencia

En la época victoriana, las mujeres tenían acceso limitado a la educación formal y a espacios de poder público. Wilde señalaba cómo se valoraba su capacidad de ser agradables mientras se les negaba legitimidad para participar en decisiones políticas, científicas o culturales relevantes. Su tono burlón sugiere que encuentra absurdo este sistema, aunque al mismo tiempo lo perpetuaba con su propia retórica.

Lectura actual

Hoy la cita incómoda. Evidencia cuánto tiempo hemos tardado en cuestionar la división entre "belleza femenina" y "autoridad intelectual". Wilde no pretendía defender a las mujeres, pero su sarcasmo expone el vacío de una cultura que convertía el silencio sumiso en virtud.

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