Crear imagen
Elige un fondo:
Significado
La provocación del placer como filosofía
Oscar Wilde desafía la moral victoriana de su época al invertir completamente la jerarquía de valores. Donde la sociedad del siglo XIX exigía sacrificio, austeridad y deber, él plantea que la verdadera obligación radica en buscar la alegría y el disfrute. No propone anarquía, sino una rebelión contra el aburrimiento y la hipocresía. Para Wilde, una vida monótona y solemne es la auténtica tragedia; perseguir experiencias intensas y placenteras constituye el único compromiso ético que merece la pena.
La ironía reside en que Wilde adopta el lenguaje del deber, ese concepto que la moral convencional adora, para subvertirlo desde adentro. Convertir el placer en obligación cuestiona tanto la austeridad como la culpa que la acompañaba. Su mensaje conserva vigencia: en una época de productividad compulsiva, la cita sigue siendo incómoda. Sugiere que abstenerse de vivir intensamente, por el contrario, es la verdadera negligencia.
Frases relacionadas
“El elector goza del sagrado privilegio de votar por un candidato que eligieron otros”
“La democracia es la forma de gobierno que da a cada hombre el derecho de ser su propio opresor”
“La iglesia nos pide que al entrar en ella nos quitemos el sombrero, no la cabeza.”
“Proclamo en voz alta la libertad de pensamiento y muera el que no piense como yo.”
Más frases de Oscar Wilde
“Yo soy un hombre de gustos sencillos: siempre me conformo con lo mejor”
“La moda es una forma de fealdad tan intolerable que tenemos que cambiarla cada 6 meses”
“En el arte como en el amor la ternura es lo que da la fuerza”
“El único deber que tenemos con la historia es rescribirla”
“El escultor piensa en mármol”