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Significado
Ironía sobre la transformación personal
Wilde juega aquí con una paradoja: quien disculpa su falta de reconocimiento por haber cambiado es precisamente quien habla, no la otra persona. La frase invierte la lógica esperada. En lugar de decir "no le reconozco porque he estado ausente", el personaje sugiere que él mismo ha transformado tanto que bien podría ser irreconocible. Es un golpe de ingenio típico del dramaturgo irlandés, que convierte una situación social incómoda en una afirmación velada sobre su propia importancia.
Reflexión sobre la identidad
La cita toca algo más profundo: quién somos depende menos de características fijas que de la percepción mutua. Si cambiamos lo suficiente, dejamos de ser las personas que otros creyeron conocer. Wilde sugiere que la transformación puede ser tan radical que invalida los recuerdos ajenos. No bromea simplemente sobre la vanidad; cuestiona si la identidad personal permanece constante o si es un proceso fluido que escapara al reconocimiento de quienes nos rodean.
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