“El amor es un fruto en su tiempo, en todo momento, y al alcance de todas las manos.”
Mother Teresa fue una monja y misionera albanesa conocida por su labor humanitaria; fundó congregaciones para atender a los pobres y desamparados y recibió reconocimiento internacional por su compasión y servicio.
1910 – 1997
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Significado
Tiempo y sazón del afecto
Concibe el amor como algo que madura: surge cuando las condiciones lo permiten, fruto de cuidado, paciencia y dedicación. Al mismo tiempo se afirma su presencia constante, como si la aptitud para amar estuviera tanto ligada a un momento oportuno como a una disponibilidad permanente. La voz proviene de alguien que trabajó junto a los más pobres; esa experiencia convierte la metáfora en práctica: el afecto no requiere ceremonias ni grandes recursos, pero sí atención y disposición.Mano abierta y ejercicio cotidiano
La idea de accesibilidad transforma el sentir en acción: el amor queda al alcance de cualquiera que esté dispuesto a tender la mano, a ofrecer tiempo y gesto. Implica una ética de la pequeña humildad —acciones sencillas que sostienen vidas— y cuestiona la idea de que amar sea privilegio de unos pocos. En la práctica esto reclama responsabilidad: cultivar la paciencia, reconocer momentos propicios y actuar sin pretensiones.Frases relacionadas
“Lo que el mundo necesita ahora es amor, dulce amor; es lo único de lo que hay demasiado poco. Lo que el mundo necesita ahora es amor, dulce amor, no solo para algunos sino para todos.”
“Si sientes que todo perdió su sentido, siempre habrá un ¨te quiero¨, siempre habrá un amigo.”
“Donde hay amor no hay señor, que todo lo iguala el amor.”
“Nuestra única defensa contra la muerte es el amor.”
Más frases de Mother Teresa
“La santidad no es un lujo de unos pocos; es un deber sencillo.”
“La santidad no es el lujo de unos pocos; es simplemente un deber…”
“El milagro no es que hagamos este trabajo, sino que estamos dispuestos a hacerlo.”
“Toquemos a los moribundos, a los pobres, a los solitarios y a los no deseados según las gracias que hemos recibido, y no tengamos vergüenza ni seamos lentos para hacer el trabajo humilde.”
“La mayor enfermedad hoy en día no es la lepra ni la tuberculosis, sino el sentimiento de no ser querido.”