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Significado
Lo que sostiene la observación
Wollstonecraft critica la falta de ocupaciones serias para las mujeres como causa de una debilitación tanto intelectual como afectiva: la pasividad y las actividades frívolas consumen la energía mental y física, dejando a las mujeres más expuestas a la gratificación sensorial que al desarrollo de su juicio. La frase plantea que el ocio vacío y los entretenimientos superficiales no son inocuos; erosionan capacidades y terminan transformando a las personas en meros receptáculos de impresiones y deseos.
Época, intención y alcance práctico
Es una reflexión situada en el siglo XVIII y en el debate sobre la educación femenina: reclama formación y tareas significativas que ejerciten la razón y el carácter. Las implicaciones son modernas pese al contexto: sugiere que la autonomía intelectual depende de ocupaciones relevantes, y que cambiar roles y oportunidades es indispensable para evitar la reducción de la persona a objeto de los sentidos.
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“Por cada persona que quiere enseñar, hay, aproximadamente, treinta personas que no quieren aprender”
“La naturaleza hace que los hombres nos parezcamos unos a otros y nos juntemos; la educación hace que seamos diferentes y que nos alejemos.”
“La infancia tiene sus propias maneras de ver, pensar y sentir; nada hay más insensato que pretender sustituirlas por las nuestras.”
“El sabio uso del ocio es un producto de la civilización y de la educación.”
Más frases de Mary Wollstonecraft
“Fortalezcamos la mente femenina, abramos sus horizontes y habrá llegado el fin de la obediencia ciega de las mujeres hacia los hombres”
“La independencia la he considerado desde hace mucho tiempo como la gran bendición de la vida, la base de toda virtud; y siempre aseguraré mi independencia restringiendo mis necesidades, aunque tuviese que vivir en un páramo estéril.”
“La virtud solo puede florecer entre iguales.”
“Es hora de hacer una revolución en las costumbres femeninas: es tiempo de devolverles su dignidad perdida. Es hora de separar la moral de las costumbres locales inmutables.”
“¿Qué es esto, sino la rapacidad de aquellos hombres que ejercen su razón, los sacerdotes, asegurada como gran propiedad para la iglesia, cuando un hombre daba sus bienes perecederos para salvarse de los oscuros tormentos del purgatorio?”