“El negocio del anunciante es asegurarse de que sigamos con nuestros asuntos con algún hechizo, sintonía o lema que palpite en silencio en el fondo de nuestras mentes.”
Filósofo, erudito y educador canadiense; profesor de literatura inglesa y teoría de la comunicación, es considerado uno de los fundadores de los estudios sobre los medios y conocido por la sentencia "el medio es el mensaje" y por acuñar el concepto de "aldea global".
1911 – 1980
Crea una imagen con esta frase
Elige un fondo:
Significado
Publicidad como hechicería cotidiana
McLuhan sugiere que la tarea del publicista va más allá de informar: se trata de incrustar un elemento —una melodía, un lema, una imagen— que permanezca activo en segundo plano y oriente nuestras acciones sin que lo notemos. Esa operación no depende únicamente de contenido persuasivo, sino de ritmos y formatos que condicionan la atención y transforman lo advertido en hábito. El anunciante actúa como un artesano de resonancias mentales, diseñando pequeñas marcas que, acumuladas, configuran comportamientos de consumo.
Atención, memoria y poder simbólico
En el contexto de la teoría mediática de los años sesenta, la observación plantea consecuencias prácticas: cuando la vida mental se llena de esos ganchos, la esfera privada queda parcial o sutilmente colonizada. El riesgo alcanza lo político y lo cultural, porque las mismas técnicas sirven para vender productos o ideas. La respuesta no es rechazar toda publicidad, sino reconocer cómo los medios moldean nuestras prioridades y recuperar cierto margen de elección consciente.
Frases relacionadas
Más frases de Marshall McLuhan
“La televisión rompió el confort de los cuartos de estar con la brutalidad de la guerra. Vietnam se perdió en ellos, no en los campos de batalla.”
“El medio es el mensaje.”
“La indignación moral es la típica estrategia con que el idiota se dota de dignidad.”
“La mano que escribió una página construyó una ciudad.”
“La nueva interdependencia electrónica recrea el mundo en la imagen de una aldea global.”