“Normalmente, aquellos que poseen un gran talento, son ingenuos.”
Autor
Montesquieu
Escritor y político francés.
1689 – 1755
48 frases
“El deporte gusta porque halaga la avaricia, es decir, la esperanza de poseer más.”
“No hay peor tiranía que la que se ejerce a la sombra de las leyes y bajo el calor de la justicia.”
“El estudio ha sido para mí el principal remedio contra las preocupaciones de la vida; no habiendo tenido nunca un disgusto que no me haya pasado después de una hora de lectura.”
“El talento es un don que Dios nos hace en secreto, y que nosotros revelamos sin saberlo.”
“La libertad es el derecho a hacer lo que las leyes permiten. Si un ciudadano tuviera derecho a hacer lo que éstas prohíben, ya no sería libertad, pues cualquier otro tendría el mismo derecho.”
“La descomposición de todo gobierno comienza por la decadencia de los principio sobre los cuales fué fundado.”
“Cuando nacen las sociedades, los jefes de un Estado son los que dan a éste su carácter especial. Después, este carácter especial es el que forma a los jefes de Estado.”
“Cuando se busca tanto el modo de hacerse temer se encuentra siempre primero el de hacerse odiar.”
“Las personas que tienen poco que hacer son por lo común muy habladoras: cuanto más se piensa y obra, menos se habla.”
“En el derecho público el acto de justicia más severo es la guerra, porque puede tener por efecto la destrucción de la sociedad.”
“Los malos ejemplos son más dañinos que los crímenes.”
“Las costumbres hacen las leyes, las mujeres hacen las costumbres; las mujeres, pues, hacen las leyes.”
“Si nos bastase ser felices, la cosa sería facilísima; pero nosotros queremos ser más felices que los demás, y esto es casi siempre imposible, porque creemos que los demás son bastante más felices de lo que son en realidad.”
“La mayoría de veces el éxito depende de saber cuánto se ha de tardar en lograrlo.”
“El lujo está siempre en proporción con el desnivel de las fortunas.”
“Más Estados han perecido por la depravación de las costumbres que por la violación de las leyes.”
“Quisiera abolir las pompas fúnebres. Hay que llorar a los hombres cuando nacen y no ya cuando mueren.”
“Las cabezas de los hombres más grandes se achican cuando se reúnen, y allí donde hay más cuerdos es también donde hay menos cordura.”
“La religión cristiana, que parece no tiene por objeto más que la felicidad de la otra vida, nos hace también dichosos en ésta.”