“Los países deben pensar en Haití no como un lugar para hacer caridad, sino como un lugar para invertir y hacer negocios. Hacer negocios en Haití significa reducir la pobreza.”
Laurent Salvador Lamothe es un político y empresario haitiano que se desempeñó como ministro de Relaciones Exteriores y fue nombrado primer ministro; anteriormente fue cofundador y director ejecutivo de la empresa Global Voice Group.
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Significado
Economía aplicada a la soberanía
La frase propone reemplazar la mirada asistencial por la lógica de mercado: más caridad y menos dependencia, más inversión y creación de empresas locales. Aquí la idea es simple y ambiciosa: generar empleo, cadenas productivas y demanda interna que reduzcan la pobreza de manera sostenida. Se asume que el crecimiento privado puede traducirse en oportunidades sociales cuando existe transferencia de tecnología, capital humano y acceso a mercados.
Dificultades prácticas y efectos esperables
Dicha propuesta surge en un contexto haitiano marcado por crisis recurrentes y por las políticas de ayuda tras el terremoto de 2010; la voz detrás de la idea fue la de un dirigente político que defendía el emprendimiento como motor. Para que la inversión funcione debe acompañarse de régimen regulatorio, transparencia y protección social; sin esos elementos corre el riesgo de reproducir desigualdades o extracciones. Inversión responsable y capacidad estatal son condiciones para que los negocios realmente reduzcan pobreza.
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“En tal contexto debería quedar claro que equilibrar un presupuesto nominal no solucionará nada, y que intentar lograr ese equilibrio espurio producirá muchos perjuicios.”
“La economía ha sido terrible durante años, y la razón no es el techo de la deuda. La razón por la que está mal es que hay gente que cree que, al hacer un gobierno más grande y mantener a la gente con cheques de desempleo y asistencia social, saldremos de este lío.”
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