“Un libertario es una persona que cree que nadie tiene el derecho, bajo ninguna circunstancia, de iniciar la fuerza contra otro ser humano, ni de abogar por ella o delegar su iniciación. Los que actúan de forma consistente con este principio son libertarios, aunque no lo sepan; los que no, no lo son, pese a lo que afirmen.”

L. Neil Smith
L. Neil Smith

L. Neil Smith es un escritor de ciencia ficción de marcado enfoque libertario y activista político, conocido por novelas como The Probability Broach, Pallas y The Forge of the Elders, varias de las cuales recibieron el Premio Prometeo.

1946

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Significado

Principio ético de la no iniciación de la fuerza

Plantea que la clave del libertarianismo no es una etiqueta sino una conducta: rechazo absoluto a que alguien inicie la violencia contra otro, ni siquiera a través de la persuasión o la delegación. Ese marco funciona como un criterio moral basado en derechos negativos —protección frente a la coerción— y privilegia la coherencia entre lo que se proclama y lo que se practica. Quien actúa según ese parámetro es, por definición, libertario, aunque no use la palabra; quien respalda agresión o autoriza su inicio deja de encajar en la categoría, pese a sus declaraciones.

Contexto, tensiones y consecuencias políticas

Proviene de la tradición libertaria que limita la legitimidad del poder y critica la delegación de fuerza al Estado; L. Neil Smith lo enuncia con claridad militante. La afirmación desplaza el debate desde etiquetas hacia comportamientos concretos, y obliga a revisar políticas que apelan a la coacción —impuestos, mandatos, intervenciones— como incompatibles con el principio. Al mismo tiempo abre preguntas prácticas: qué cuenta como iniciación de la fuerza, cómo acomodar defensa y provisión colectiva, y quién decide en casos ambiguos.

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