“Por eso América: si quieres la paz, trabaja por la justicia. Si quieres la justicia defiende la vida. Si quieres la vida, abraza la verdad, la verdad revelada por Dios.”

Juan Pablo II
Juan Pablo II

Papa de la iglesia católica.

1920 – 2005

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Significado

Una cadena de compromisos

Juan Pablo II articula aquí una jerarquía de responsabilidades que desciende desde lo espiritual hacia lo político y social. La paz no surge de tratados o declaraciones, sino de estructuras justas. La justicia, a su vez, requiere defender la vida humana en todas sus formas. Este encadenamiento evita soluciones parciales: no basta con discursos pacifistas si se tolera la injusticia económica o la vulneración de derechos fundamentales.

El ancla de la verdad

Lo revolucionario en este pensamiento radica en anclar todo el edificio en la verdad. Para el pontífice, esa verdad tiene un origen trascendente: es revelada por Dios, no construida convencionalmente. Esto implica que ciertos principios sobre dignidad humana y justicia no son negociables ni relativas. Sin esta base firme, dice implícitamente, el compromiso por la paz y la justicia se convierte en mera política contingente.

Contexto y alcance

Pronunciada en contexto latinoamericano, la cita interpela gobiernos y sociedades sobre sus prioridades reales. Señala que la búsqueda de paz sin enfrentar la injusticia es hipocresía. Permanece vigente como crítica a políticas que prometen estabilidad mientras perpetúan desigualdades.

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