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Significado
El cambio como ley de las ideas
Aranguren señala una verdad incómoda: aquello que una sociedad rechaza hoy como falso o peligroso puede convertirse en verdad aceptada mañana. Las ideas heréticas, marginales o perseguidas en un momento histórico frecuentemente terminan siendo las bases del pensamiento dominante posterior. La ciencia, la política y la moral ofrecen abundantes ejemplos. La heliocentrismo fue herejía, luego ciencia. Los derechos humanos fueron radicalismos, después se volvieron consenso.
La cita revela la fragilidad de lo que consideramos verdadero o correcto. Nuestra ortodoxia actual, aquella que parece incuestionable, contiene en sí misma las semillas de su propia transformación. Los heterodoxos de hoy, aquellos que cuestionan o proponen alternativas, pueden estar construyendo el orden de mañana.
Esta perspectiva debería generar dos reacciones simultáneas: humildad frente a nuestras convicciones presentes y respeto por quienes piensan diferente. No porque todas las ideas sean igualmente válidas, sino porque la historia demuestra que el cambio es inevitable y a menudo impredecible.
Frases relacionadas
“El mundo moral está tan exento como el mundo físico de la ley del cambio incesante y del flujo perpetuo.”
“La confianza surge del sentimiento instintivo de la mente hacia realidades fijas, hacia la sustancia de toda sombra, la base de toda apariencia, lo eterno en medio del cambio.”
“«El camino que sube y bajo es uno y el mismo»”
“Pocas verdades nuevas han triunfado alguna vez frente a la resistencia de las ideas establecidas, salvo por haber sido exageradas.”
Más frases de José Luís López Aranguren
“La moral se esgrime cuando se está en la oposición; la política, cuando se ha obtenido el poder.”
“El español siempre lo sabe todo. Y si de algo no sabe nada, dice: "De esto hablaremos más adelante".”
“La gente no reflexiona porque con la reflexión no se gana dinero.”
“Los gobernantes son, con frecuencia, personas interpuestas, las instituciones jurídico-políticas, una superestructura, como suele decirse, y los poderes llamados legislativo y ejecutivo, simples delegaciones del verdadero poder —o los verdaderos poderes— cuya estructura es lo que, dentro de cada comunidad, interesa llegar a conocer a la ciencia de la política.”
“Los valores morales se pierden sepultados por los económicos.”