Crea una imagen con esta frase
Elige un fondo:
Significado
Comparación equívoca
Bergamín señala la incongruencia en el uso de una misma palabra aplicada a entidades muy distintas: llamar inteligente a un animal suele ser una antropomorfización o una atribución utilitaria basada en conducta observable; aplicarla a una mujer con frecuencia encierra sorpresa o diminución. La frase trabaja la ironía: lo que parece halago en el caso femenino puede ser, en realidad, una forma de exotizar o de castigar desviaciones de roles esperados. El contraste muestra cómo el lenguaje no es neutral, distribuye asombro y desprecio según quien lo recibe.Carga cultural
El enunciado adquiere contexto en la España cultural y patriarcal que conoció Bergamín, pero su diagnóstico permanece vigente. Apunta a una doble moral que condiciona percepciones y relaciones de poder; obliga a leer detrás de los adjetivos para detectar condescendencia o proyecciones. La observación impulsa revisar hábitos lingüísticos y reconocer que ciertos elogios esconden juicios sociales, no meros rasgos personales.Frases relacionadas
“La gente piensa que, solo porque eres un centro, no eres tan inteligente como los guardias o los jugadores más pequeños.”
“Creo que existe una diferencia entre determinar el sexo en función de la inteligencia y determinar la apariencia de la inteligencia en función del sexo.”
“Hay muchísimos cerebros masculinos encerrados en cuerpos femeninos”
“El cerebro masculino está más capacitado para la ciencia”
Más frases de José Bergamín
“El valor espera; el miedo va a buscar.”
“El toreo es un doble ejercicio físico metafísico de integración espiritual en el que se valora el significado de lo humano heroicamente o puramente: en cuerpo y alma, aparentemente inmortal.”
“Si me hubieran hecho objeto sería objetivo, pero me hicieron sujeto.”
“En ciertos momentos, la única forma de tener razón es perdiéndola.”
“El manantial piensa, el arroyo discurre.”