“El mal no tiene sustancia propia; es solo el defecto, el exceso, la perversión o la corrupción de lo que tiene sustancia.”

John Henry Newman
John Henry Newman

Clérigo y teólogo inglés que destacó en el Movimiento de Oxford y que, tras convertirse al catolicismo, fue elevado a la dignidad de cardenal; autor de obras influyentes como Vía Media, Ensayo sobre el Desarrollo de la Doctrina Cristiana, Apologia Pro Vita Sua y Grammar of Assent, y beatificado en 2010.

1801 – 1890

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Significado

Ontología y privación

La idea sostiene que el mal carece de entidad autónoma; surge como privación, defecto o desviación de algo que tiene ser. Esta concepción enlaza con la tradición agustiniana y tomista: lo oscuro aparece donde falta o se corrompe la bondad constitutiva de las cosas. John Henry Newman mueve la discusión hacia lo metafísico y lo moral al mostrar que el mal describe una relación negativa respecto del bien, no un ente paralelo en el mundo.

Consecuencias morales y prácticas

Ver el mal como corrupción obliga a pensar en restauración antes que en aniquilación. Ese marco diferencia responsabilidad personal de condiciones estructurales que deforman comportamientos, y orienta respuestas que buscan reparación y reforma. También evita cosificar lo dañino; entender su carácter derivado facilita diagnóstico ético y políticas orientadas a sanar causas, no solo castigar efectos.

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