“Nada en la naturaleza que nos rodea es malo. Esto debe repetirse, ya que una de las formas humanas de justificar actos inhumanos es citar la supuesta crueldad de la naturaleza.”
John Berger fue un crítico de arte, pintor y escritor inglés, autor de la novela G. —galardonada con el Booker Prize— y del influyente ensayo y serie "Modos de ver" sobre la crítica y la historia del arte.
1926 – 2017
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Significado
La naturaleza como blanco de excusas
Berger observa que, al calificar la naturaleza de cruel, se construye una legitimación para actos humanos que dañan. John Berger, desde su mirada crítica sobre cultura e imagen, señala que la atribución de maldad a lo natural sirve como pantalla: si la natura es cruel, se naturalizan la violencia o la explotación. Esa lectura confunde indiferencia con intención, y convierte procesos biológicos en pretextos morales.Implicaciones morales y políticas
La consecuencia inmediata es ética: responsabiliza a los humanos por sus decisiones y prácticas; no hay una ley natural que autorice la brutalidad social. Políticamente, la frase desmonta argumentos estilo darwinista que legitiman desigualdades. Al mismo tiempo, obliga a distinguir entre comprensión ecológica y justificación moral, y a sostener la responsabilidad humana frente a lo que llamamos orden natural.Frases relacionadas
“Este otro Reino parece, con mucho, el mejor Hasta que su otra mandíbula revela incesto Y obediencia suelta a una ley vegetal”
“Dos cosas llenan el animo de admiración y respeto, siempre nuevos y crecientes, cuanto con mas frecuencia y aplicación se ocupa de ellas la reflexión: el cielo estrellado sobre mi y la ley moral en mi.”
“Somos naturaleza. Poner al dinero como bien supremo nos conduce a la catástrofe.”
“La sociedad difiere de la naturaleza en que persigue una finalidad moral definida.”
Más frases de John Berger
“Cuando leemos una historia, la habitamos”
“Estar desnudo es ser uno mismo”
“Pintaste a una mujer desnuda porque disfrutabas mirándola, le pusiste un espejo en la mano y llamaste al cuadro “Vanidad”, condenando así moralmente a la mujer cuya desnudez habías representado para tu propio placer”
“Una mujer debe vigilarse a sí misma continuamente. Casi continuamente la acompaña su propia imagen de sí misma. Mientras camina por una habitación o llora por la muerte de su padre, apenas puede evitar imaginarse caminando o llorando. Desde la más tierna infancia se le ha enseñado y persuadido a examinarse a sí misma continuamente”
“Que nos encontremos con un cristal o un hermoso campo de amapolas nos hace sentir menos solos, más profundamente insertados en la existencia de lo que una sola vida nos haría creer.”