“Aunque creo que la web ha incrementado en gran medida la distribución de noticias de calidad, me preocupa que no todos tengan acceso a Internet.”
Jill Abramson es una editora estadounidense destacada por su trayectoria en el periodismo y por liderar equipos editoriales, con reconocimiento por su trabajo en investigación.
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Significado
Auge informativo y desigualdad
Jill Abramson, con su trayectoria en el periodismo institucional, apunta a una tensión clara: Internet ha multiplicado la difusión de noticias de calidad, ampliando fuentes y alcance más allá de los canales tradicionales. Al mismo tiempo advierte que ese beneficio no llega por igual; la falta de conectividad o de recursos impide a amplios sectores aprovechar esa oferta informativa. La observación subraya una doble realidad tecnológica y social, donde el progreso técnico convive con exclusiones persistentes.
Implicaciones públicas y éticas
La preocupación tiene consecuencias prácticas: participación cívica, rendición de cuentas y educación mediática quedan condicionadas por el acceso. Resolverlo exige políticas de infraestructura, alfabetización digital y modelos de financiación que sostengan el periodismo profesional. Si se mira desde la justicia informativa, la frase reclama que la expansión del ecosistema digital vaya acompañada de medidas que reduzcan la brecha de acceso y garanticen que la información de calidad alcance a todos.
Frases relacionadas
“Tenemos que conseguir que todos los pobres tengan comida e Internet.”
“Mis libros son muy pocos, pero el mundo está ante mí: una biblioteca abierta a todos, de la que la pobreza no puede excluirme, y en la que incluso el volumen más humilde e insignificante puede ofrecer algo para entretenerse, si no para instruir y mejorar.”
“Carecer de libros propios es el colmo de la miseria.”
“La biblioteca es la más democrática de las instituciones, porque nadie en absoluto puede decirnos qué leer, cuándo y cómo.”
Más frases de Jill Abramson
“Los recortes presupuestarios son una triste realidad en la mayoría de las salas de redacción, y me preocupa que reduzcan la fuerza colectiva de los periodistas que realizan reportajes costosos y, a menudo, peligrosos en el terreno.”
“Con la fragmentación de las audiencias de la televisión y el advenimiento del cable y los servicios a la carta, el prestigio de ser presentador ya no es lo que era en los días de Walter Cronkite.”