“Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tenéis? ¿No hacen también los publicanos lo mismo?”

Jesus Christ
Jesus Christ

Jesús de Nazaret es la figura central del cristianismo, considerado por la mayoría de sus seguidores como el Hijo de Dios y redentor de la humanidad por su muerte y resurrección; el judaísmo, en cambio, rechaza su divinidad.

4 BCE – 30 CE

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Significado

Sobre la exigencia moral

El enunciado plantea una crítica a la moral de intercambio: amar únicamente a quienes nos corresponden no merece mérito especial. Al contraponer ese comportamiento con el de los recaudadores de impuestos —figura socialmente despreciada— se subraya que lo meramente recíproco es accesible a cualquiera. La propuesta es amar más allá del cálculo, mostrar benevolencia hacia quienes no pueden devolverla o hacia quienes nos hostigan, lo que exige una disposición ética menos dependiente de la utilidad inmediata.

Consecuencias prácticas

Dicho en el contexto del sermón de Jesús, la provocación busca reformular la vida comunitaria: la bondad se convierte en criterio de identidad, no en moneda de cambio. Implica riesgos y costes personales, porque rompe esquemas de justicia retributiva y obliga a valorar la intención y la amplitud del comportamiento. Aplicada hoy, esa exigencia cuestiona las relaciones basadas en beneficio mutuo y propone una convivencia donde la responsabilidad hacia el otro no siempre se mesure por la correspondencia.

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