Crea una imagen con esta frase
Elige un fondo:
Significado
Deseo y voluntad: tiempos distintos
Rousseau plantea una separación nítida entre lo que se persigue por fugacidad y lo que se persigue por durabilidad. El deseo se orienta hacia lo que excita el instante, lo inestable y siempre renovable; la voluntad procura aquello que se concibe como perdurable, ligado a identidad, verdad o deber. Esa distinción no solo es psicológica, también moral: apunta a que hay objetos capaces de sostener una vida coherente y otros que solo distraen.Contexto e implicaciones prácticas
Desde su horizonte ilustrado, preocupado por la educación y la vida política, Rousseau critica inclinaciones que deforman el carácter y la comunidad. Implica priorizar compromisos, fidelidades y bienes comunes por sobre apetitos pasajeros. En lo personal exige criterio para elegir proyectos que resistan el tiempo; en lo político sugiere que la legitimidad depende de una voluntad orientada al bien permanente, no de sumas de deseos inmediatos.Frases relacionadas
“El deseo físico brutal es fácil. Pero el deseo al mismo tiempo que la ternura requiere tiempo. Es preciso atravesar toda la región del amor antes de encontrar la llama del deseo.”
“A medida que las relaciones progresan, el tiempo que se pasa besándose disminuye. Lo que antes era un beso agradable en sí mismo se convierte en un mero aperitivo, y las parejas se apresuran por el camino hacia el plato principal.”
“Sexo: lo que ocupa la menor cantidad de tiempo y causa la mayor cantidad de problemas.”
“Puedes tener el universo, mientras yo tenga a Italia”
Más frases de Jean Jacques Rousseau
“Si la razón hace al hombre, el sentimiento lo conduce”
“Hay un libro abierto siempre para todos los ojos: la naturaleza”
“Las cartas de amor se escriben empezando sin saber lo que se va a decir, y se terminan sin saber lo que se ha dicho.”
“Todas las pasiones son buenas mientras uno es dueño de ellas, y todas son malas cuando nos esclavizan.”
“La infancia tiene sus propias maneras de ver, pensar y sentir; nada hay más insensato que pretender sustituirlas por las nuestras.”