“La envidia, hijo mío, se consume y se marchita como un cordero bajo la influencia del mal de ojo.”
Jacopo Sannazaro
Jacopo Sannazaro fue un poeta y escritor italiano del Renacimiento, conocido por sus obras pastorales y su influencia en la literatura italiana.
1458 – 1530
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Significado
Metáfora del desgaste
La frase pinta a la envidia como una afección que consume desde dentro, usando la imagen de un animal dócil que se marchita ante una influencia dañina. El cordero evoca fragilidad e inocencia, mientras que el mal de ojo representa una fuerza exterior que no necesita violencia abierta para destruir. El efecto que se destaca es silencioso y progresivo: la emoción no estalla, sino que empobrece al que la siente hasta volverlo inútil para sí mismo y para los demás.Raíces y consecuencias
Situada en el Renacimiento italiano, la formulación mezcla lo pastoral con creencias populares; Sannazaro, autor de la Arcadia, aprovecha ese vocabulario para dar una lección moral. La lectura práctica es clara: la envidia enferma el alma y fragmenta los lazos sociales, porque transforma al sujeto en víctima y verdugo simultáneo. Políticamente y a nivel íntimo, la imagen sugiere prudencia en los afectos y la necesidad de controlar pasiones que, aunque discretas, arruinan vidas.Frases relacionadas
“Cualquiera puede simpatizar con las penas de un amigo, simpatizar con sus éxitos requiere una naturaleza delicadísima.”
“Proporcionalmente al número de los admiradores crece el de los envidiosos.”
“¿Qué es un envidioso? Un ingrato que detesta la luz que le alumbra y le calienta.”
“Nuestra envidia dura siempre más que la dicha de aquellos que envidiamos.”
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