“Solo a través de los libros participamos en la gran cosecha que es la civilización humana a lo largo de las edades.”
Ibrahim Babangida fue un militar y estadista nigeriano que ejerció como octavo presidente bajo un régimen militar conocido como el Consejo de Gobierno de las Fuerzas Armadas; llegó al poder mediante un golpe y posteriormente designó a Ernest Shonekan como sucesor antes de que este fuera derrocado.
1941
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Significado
¿Para qué sirven los libros?
Babangida concibe los libros como el vector que permite captar y beneficiarse de la acumulación humana: cada texto sería una porción de esa cosecha que atraviesa generaciones. La imagen sugiere que la civilización no es solo monumentos o instituciones, sino un trabajo intelectual y práctico almacenado en páginas que permiten a un lector actualbergvestir prácticas, errores y logros ajenos. Leer equivale, entonces, a incorporarse activamente a un legado compartido.
Memoria colectiva y obligaciones políticas
Dicho por quien fue gobernante en Nigeria, el enunciado adquiere un matiz público: la educación y el acceso a los libros son asuntos de Estado y de justicia social. Si la participación en la “cosecha” depende de lo que leemos, la desigualdad lectora produce exclusión cultural y política. La implicación práctica es doble: preservar el patrimonio impreso y ampliar su acceso para que la herencia colectiva no quede en manos de unos pocos.
Frases relacionadas
“Yo en todos los libros acostumbro a leer el prefacio, porque a veces suele ser lo mejor de la obra.”
“La sabiduría encuentra su expresión literaria en la literatura sapiencial.”
“Los libros son las lámparas siempre encendidas de la sabiduría acumulada.”
“Pocos autores se entienden a sí mismos, y un lector adecuado no solo debe entender a su autor sino también ser capaz de ver más allá de él.”
Más frases de Ibrahim Babangida
“El trabajo de Nigeria no está completo mientras haya nigerianos que se acuesten con el estómago vacío.”
“Al mismo tiempo, tenemos que ser sensibles a la realidad de que vivimos en una sociedad africana en la que la mayoría de las personas y comunidades sufre privaciones y aflicciones que no son culpa suya.”
“La persona nigeriana promedio ha llegado a reconciliarse con el hecho de que su progreso social depende esencialmente de sus propias manos, en colaboración con otros compatriotas nigerianos, y no simplemente de confiar en lo que el gobierno pueda proporcionarle.”
“Mientras nuestro pueblo sea mantenido como rehén por fuerzas socioeconómicas controlables, no podemos permitirnos ser indiferentes ante los estragos de la pobreza en todas sus dimensiones y ramificaciones.”
“Una sociedad que no interpreta correctamente ni aprecia su pasado no puede entender sus fortunas y adversidades presentes y puede ser tomada por sorpresa en un mundo que cambia rápidamente.”