“El arte es parasitario de la vida, al igual que la crítica es parasitaria del arte.”
Harry S. Truman fue el trigésimo tercer presidente de Estados Unidos, que asumió la jefatura del Ejecutivo tras la muerte de Franklin D. Roosevelt y autorizó el uso de bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki; anteriormente sirvió como oficial de artillería en la Primera Guerra Mundial.
1884 – 1972
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Significado
El vínculo entre experiencia y creación
Plantea que el arte se nutre de la vida: toma gestos, dolores, ocurrencias y rutinas y las vuelve materia sensible. Esa dependencia no lo empequeñece; al contrario, delata una trayectoria en la que lo cotidiano se condensa en forma. La obra aparece como una recolección selectiva y transformadora de lo vivido, capaz de iluminar aspectos que solos pasarían inadvertidos.Consecuencias para creadores y críticos
Si la crítica se alimenta del arte, su poder interpretativo queda marcado por esa dependencia: puede esclarecer o reducir. Hay una tensión entre lectura fructífera y explotación interpretativa; la crítica puede ampliar sentidos y, a la vez, apropiarse de la obra para agendas externas. La relación exige responsabilidad: crear sabiendo que habrá quien rehaga tu materia, y criticar reconociendo que tus juicios operan sobre piezas tomadas de la vida ajena.Frases relacionadas
Más frases de Harry S. Truman
“Cuando era joven había decidido ser pianista en un burdel o político profesional. A decir verdad, no hay mucha diferencia.”
“Nunca le hice pasar a nadie un infierno. Simplemente dije la verdad y ellos creen que eso es el infierno.”
“El sentimiento intenso, con demasiada frecuencia, oculta la verdad.”
“Todo lo que hace el presidente es ser un hombre de relaciones públicas glorificado que pasa su tiempo halagando, besando y pateando a la gente para que hagan lo que, de todos modos, tienen que hacer.”
“¿Quieres un amigo en Washington? Consigue un perro.”