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Significado
Una mirada a Goethe sobre la mente y el cuerpo
Goethe plantea aquí una relación paradójica: cuando la actividad intelectual se vuelve caótica, desorganizada o excesivamente autorreferencial, el cuerpo físico tiende a descuidarse. La "máquina de la materia" opera en piloto automático, desatendida, mientras la mente se consume en sus propios laberintos. Es una observación sobre cómo el desequilibrio mental genera negligencia corporal, no por incapacidad, sino por simple desconexión.
Contexto e implicaciones prácticas
El poeta alemán escribe desde la Ilustración tardía, cuando la separación cartesiana entre mente y cuerpo dominaba el pensamiento occidental. Goethe, sin embargo, sugiere una interdependencia más profunda. La salud física requiere cierto orden mental; la obsesión intelectual, la rumiación constante, fragmentan nuestra capacidad de atender lo básico: el sueño, la nutrición, el movimiento.
Hoy esta idea resuena con fuerza. Quién no ha experimentado cómo el estrés mental erosiona la rutina corporal. Goethe advierte que la mente brillante pero desquiciada termina saboteando su propio instrumento: el cuerpo que la sostiene.
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“Saber no es suficiente, debemos aplicar. Desear no es suficiente, debemos hacer”
“Pensar y obrar, obrar y pensar es la suma de toda sabiduría”
“Con el conocimiento se acrecientan las dudas”
“La creencia no es el principio, sino el fin de todo conocimiento”
“No hay nada mas espantoso que la ignorancia activa”