“Es ocioso estar discutiendo la eterna alternativa de la razón y la fe. La razón es, por sí misma, artículo de fe”
Escritor y periodista británico, maestro de la paradoja. Es autor de las historias del padre Brown, de la novela El hombre que fue Jueves y de ensayos de apologética cristiana como Ortodoxia.
1874-1936
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Significado
La paradoja de la certeza
Chesterton señala que discutir eternamente entre razón y fe resulta inútil porque la propia confianza en la razón descansa en supuestos no demostrables. Habla desde la crítica al cientificismo y al racionalismo absoluto de su época: aceptar la lógica, la validez de la inducción o la uniformidad del mundo implica un acto previo de confianza, similar al que exige cualquier creencia. Así, la separación tajante entre pensar y creer se vuelve insostenible.
Consecuencias intelectuales
La observación obliga a humildad epistemológica y a reconocer las raíces comunes de juicios que solemos presentar como puramente “objetivos”. Implica también que el diálogo entre posturas distintas debería centrarse en los fundamentos que las sostienen, no en antagonismos terminantes. Finalmente, sugiere reconsiderar la polaridad fe/razón como una falsa dicotomía que oculta la dependencia mutua de ambos modos de conocer.
Frases relacionadas
“La razón me dice que Dios existe, pero también me dice que nunca podré saber lo que es.”
“Me resultaba más fácil pensar en un mundo sin creador que en un creador cargado de todas las contradicciones del mundo.”
“No podría creer en un Dios al cual comprendiera.”
“Pasar de los fantasmas de la fe a los espectros de la razón no es más que ser cambiado de celda.”
Más frases de Gilbert Keith Chesterton
“La Biblia dice que amemos a nuestros vecinos y a nuestros enemigos; probablemente porque generalmente son las mismas personas”
“Puedo creer lo imposible pero no lo improbable”
“No hay cosas sin interés. Tan sólo personas incapaces de interesarse”
“La aventura podrá ser loca, pero el aventurero ha de ser cuerdo.”
“En todo aquello que vale la pena de tener, incluso en el placer, hay un punto de dolor o de tedio que ha de ser sobrevivido para que el placer pueda revivir y resistir.”