Más frases de Germaine de Staël
“¿Qué es la felicidad sino el desarrollo de nuestras facultades?”
“Cuando uno se halla habituado a una dulce monotonía, ya nunca, ni por una sola vez, apetece ningún género de distracciones, con el fin de no llegar a descubrir que se aburre todos los días.”
“El desengaño camina sonriendo detrás del entusiasmo.”
“Las mujeres no miden jamás los sacrificios; ni los suyos, ni los de los demás.”
“Al inteligente se le puede convencer; al tonto, persuadir.”