“El ahorcamiento y el matrimonio, ya sabes, los gobierna el destino.”
George Farquhar fue un dramaturgo irlandés que, tras estudiar en el Trinity College de Dublín, se volcó al teatro y alcanzó fama en Londres con comedias como The Constant Couple y Love and a Bottle; después de un accidente en escena abandonó la actuación para dedicarse a la escritura teatral. Sus piezas disfrutaron de éxito popular y le granjearon seguidores en los círculos teatrales.
1678 – 1707
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Significado
Destino, azar y ritual social
Farquhar, dramaturgo del siglo XVIII, empareja el vínculo conyugal y la pena capital para subrayar que ambos obedecen a fuerzas fortuitas más que a decisiones puramente individuales. La comparación provoca risa amarga: coloca la institución matrimonial junto a la ejecución pública, señalando que tanto la elección de cónyuge como la caída en desgracia pueden depender de circunstancias externas, arreglos y convenciones sociales. El uso de la palabra destino aquí no remite solo a la fatalidad romántica, sino a un entramado legal y cultural que reduce la agencia personal.Comedia, crítica y límites de la libertad
La tensión entre lo cómico y lo trágico convierte la frase en crítica sutil: la broma revela cómo normas y expectativas atrapan cuerpos y voluntades. En escena, esa línea desafía la idea de que el matrimonio es siempre fruto del amor; sugiere también que la comunidad, el honor y la ley administran destinos con la misma contundencia que un verdugo. Queda, entonces, la pregunta por la posibilidad de resistir reglas que parecen inevitables.Frases relacionadas
“El matrimonio y la horca están unidos por el destino.”
“La muerte no es más que un cambio de misión.”
“Cuando los individuos se enfrentan con el mundo con tanto valor, el mundo sólo los puede doblegar matándolos. Y, naturalmente, los mata. Mata indistintamente a los muy buenos y a los muy dulces, y a los muy valientes.”
“La muerte llama, uno a uno, a todos los hombres y a las mujeres todas, sin olvidarse de uno solo -¡Dios, qué fatal memoria!-, y los que por ahora vamos librando, saltando de bache en bache como mariposas o gacelas, jamás llegamos a creer que fuera con nosotros, algún día, su cruel designio.”
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