“Cantemos como quien respira. Hablemos de lo que cada día nos ocupa. Nada de lo humano debe quedar fuera de nuestra obra. En el poema debe haber barro, con perdón de los poetas “poetísimos”. La poesía no es un fin en sí. La poesía es un instrumento, entre otros, para transformar el mundo.”
“Pensadlo: ser poeta no es decirse a sí mismo. Es asumir la pena de todo lo existente, es hablar por los otros...”