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Significado
Una sátira sobre la misoginia antigua
Aristófanes, dramaturgo ateniense del siglo V a.C., escribió esta frase con intención cómica en su obra Lisístrata. La cita refleja el pensamiento patriarcal de la Atenas clásica, donde las mujeres eran excluidas de la vida política y consideradas inferiores intelectualmente. Sin embargo, el contexto revela algo crucial: Aristófanes la utiliza de forma irónica, poniéndola en boca de personajes que pretendían justificar su autoridad sobre las mujeres. Al exagerarla hasta el absurdo, el dramaturgó exponía la fragilidad de estos argumentos misóginos.
Más allá del texto
El verdadero significado radica en cómo funciona la sátira. Al presentar esta afirmación extrema, Aristófanes invitaba a su audiencia a cuestionarla, no a aceptarla. La obra misma desmentía el prejuicio: la trama gira en torno a mujeres que organizan una huelga sexual para detener una guerra, demostrando su capacidad política e influencia. Leer la frase como una verdad personal del autor sería perder de vista su propósito: criticalizar mediante la burla. Así, paradójicamente, una afirmación sexista se convierte en herramienta de crítica social.
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