Crear imagen
Elige un fondo:
Significado
El oro como referente moral
Antonio Gala juega con la biblia para desenmascarar una transformación profunda en nuestros valores. Mientras el becerro de oro representaba la adoración a un falso dios, la frase invierte la relación: ahora veneramos directamente la riqueza sin necesidad de intermediarios simbólicos. El cambio es sutil pero demoledor. Ya no precisamos disfraces ideológicos para justificar nuestra codicia; la acumulación de capital se ha convertido en el propósito final, despojado de todo barniz espiritual o comunitario.
Contexto y alcance
El escritor español reflexionaba sobre cómo la modernidad tardía ha desacralizado el dinero mientras lo hacía omnipotente. No adoramos sistemas o instituciones que lo resguardan, adoramos el oro mismo. Esta crítica apunta a la falta de reflexión ética en torno al consumismo: hemos naturalizado la búsqueda de riqueza como norte incuestionable de la existencia.
Implicaciones actuales
La frase evidencia un vacío cultural preocupante. Cuando el capital reemplaza completamente otros referentes (solidaridad, conocimiento, creatividad), la sociedad pierde brújula. Gala sugiere que no necesitamos retomar creencias antiguas, sino recuperar perspectivas que reconozcan límites a lo que puede comprarse y venderse.
Frases relacionadas
Más frases de Antonio Gala
“El amor es una amistad con momentos eróticos.”
“Esta sociedad nos da facilidades para hacer el amor, pero no para enamorarnos.”
“La felicidad es darse cuenta que nada es demasiado importante.”
“El que no ama siempre tiene razón: es lo único que tiene.”
“Al poder le ocurre como al nogal, no deja crecer nada bajo su sombra.”