“Grande es siempre el amor maternal, pero toca en lo sublime cuando se mezcla con la admiración por el hijo amado.”

Angel Ganivet
Angel Ganivet

"novelista; ensayista y dramaturgo español"

1865-1898

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Significado

El amor maternal elevado a experiencia sublime

Ángel Ganivet, intelectual español del siglo XIX, plantea aquí una distinción crucial sobre la naturaleza del amor de madre. Mientras que la dedicación maternal es un hecho universal y poderoso, la cita sugiere que algo más profundo emerge cuando esa entrega se acompaña de respeto genuino hacia quien se ama. Cuando una madre reconoce las capacidades, virtudes o logros de su hijo, el vínculo trasciende lo meramente instintivo para convertirse en una experiencia que toca la belleza y la grandeza.

Esta perspectiva desplaza el acento desde el sacrificio hacia la admiración, revalorizando el papel del crecimiento personal del hijo. La madre que se siente orgullosa no solo cuida, sino que participa activamente en la transformación de su descendencia en alguien digno de respeto. Lo sublime emerge precisamente cuando ambas direcciones del amor confluyen: la protección que engendra vida y la valoración que reconoce mérito.

Ganivet escribe en un contexto que exaltaba la maternidad como virtud suprema, pero su aportación introduce un matiz refinado: que la excelencia del sentimiento maternal depende también de la calidad de quien es amado y de cómo se lo percibe.

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